- Porque empecé la carrera en pesetas. Y con el plan antiguo.
- Porque antes con 100 pesetas compraba 20 gominolas o 100 caramelos pequeñitos. Ahora con
0´60 € me compro dos regalices.
- Porque cuando era adolescente no había piercings, había
pendientes en las orejas. El primero me lo puse a los 13, en una relojería y con pistola.
- Porque fui la última generación de EGB, BUP y COU, cuando aún existían Naturales y Sociales (o "natu" y "soci") y no ese invento de "Coñecemento do medio".
- Porque jugué con Barbies, y no me traumaticé con sus medidas de mujer imposible, para mí era una muñeca y punto. Tenía muchos vestidos comprados, pero me gustaba más hacerles modelitos con dos retales y un lazo. Y no existían las chonis de las Bratz, ni las chonis muertas de las Monster High.
- Porque yo también bailaba el Wannabe en el recreo.
- Porque me puse triste cuando se separaron los Take That y forraba mis carpetas con los pósters de la Súper Pop, aunque me daban vergüenza ajena las niñas histéricas que salían en la tele, antes incluso de que Justin Bieber naciera (beliebers, no tenéis ni idea, mirad a éstas).
- Porque cuando una canción me gustaba mucho mucho, esperaba pacientemente a que la pusieran en la radio, y con una cinta virgen preparada, le daba muy rápido a "record", con una habilidad especial para evitar la voz del locutor. Me hice unos buenos recopilatorios con este método.
- Porque los trabajos del cole los hacía consultando la enciclopedia. La de verdad, esos libros gordos que había en las casas y te vendían por las puertas.
- Porque en clase de informática me enseñaron en MS-DOS.
- Porque de mayor quería ser bailarina.
- Porque recuerdo el cine a 500 pesetas.
- Porque con 15 años me teñí porque sí. Ahora me tengo que
teñir porque tengo canasaaaaaaaaaaaargh!
- Porque hoy ya es 14 de mayo, el tiempo pasa y cumplo 30 años. Aunque yo prefiero decir que cumplo dos veces 15.