miércoles, 31 de diciembre de 2014

#2015enpositivo: reto de "Los juegos de Dragona"

 Hace unos días, Aida de Los Juegos de Dragona propuso una fiesta de enlaces (información aquí) con todas las cosas conseguidas este año. Aún estáis a tiempo de uniros a la iniciativa, me parece una idea genial para hacer balance de los últimos meses, valorar lo positivo y sacar aprendizajes de lo negativo.

Vamos con mi lista, ¡2014 fue para mí un año maravilloso!

- El año empezó algo torcido, con alergia, gripe y ciática. Fueron unas semanas de inactividad en las que me tiraba de los pelos, porque necesitaba buscar un local para montar la consulta y no podía moverme de casa. Pero cuando me fui poniendo un poco bien, me enteré de que ponían un piso en alquiler, bastante bien situado, y apto para poner la consulta y para vivir. Fui a verlo, y fue un flechazo inmediato, era el piso perfecto para mí y para mi actividad. Y lo mejor es que los dueños del piso también buscaban a una persona como yo para alquilarlo. Llevo desde marzo viviendo en mi nuevo piso. La mudanza fue una auténtica locura, eso sí que no me apetece recordarlo! (aunque tengo que reconocer que en ese caso también tuve mucha suerte, entre mis hermanos y una amiga suya con furgón, no tuve que contratar ninguna empresa de mudanzas).

-  Tras meses de trámites y de patear oficinas, monté la consulta. Mi madre me ayudó un montón, enseñándome a usar el Excel y acompañándome a las gestiones. De broma ya decíamos que parece la madre de la Pantoja. Me da igual tener 31 añazos y que mi madre me acompañe, me parecería una tontería muy grande querer hacerlo todo yo sola teniendo a mi lado a alguien que sabe tanto y que aún encima es mi madre. Y lo bien que lo pasamos tomando café entre gestión y gestión.

- En junio me concedieron el permiso, pusimos los carteles en la fachada, y celebramos una pequeña inauguración para familia y amigos. Ese día fue un símbolo de todo el apoyo que tengo a mi alrededor, y creo que lo recordaré siempre. Mi madre me compró un vestido rojo monísimo para ese día, pero al final preferí ponerme una blusa que fue de mi abuela. Gran parte de lo que soy se lo debo también a ella, así que esa blusa fue mi pequeñito homenaje. 

- Hace un año yo era una niña asustada, temerosa e insegura. Ahora no es que sea el colmo de la valentía, pero todo este viaje hacia el autoempleo me hizo ganar en autoconfianza, maduración y crecimiento personal. Los que me conocen dicen que di un giro de 180 grados, y yo también lo noto. Y lo que es mejor, quiero seguir en este camino de crecimiento personal durante toda la vida, porque siempre hay muchas cosas que aprender y sé que ahora puedo.

- También estoy consiguiendo (poco a poco porque tampoco se pueden pedir peras al olmo) ser más organizada. Con el papeleo y demás no me queda más remedio que tener todo al día y ordenadito. La parte privada de la casa (cocina, salita y dormitorio) ya es otro cantar, tengo todo muy limpiño pero sigo siendo un poco desordenada. Pero lucho contra ello, y confío en que algún día tendré la casa tan recogida que parecerá deshabitada. Palabrita.

- Siempre digo que la consulta no la monté yo, sino que la montamos entre mi madre, mis hermanos y yo. Sin su apoyo y su ayuda no conseguiría ni la mitad de logros que conseguí, ya no sólo este año, sino durante toda la vida. Tengo en casa un apoyo incondicional y que vale un mundo, y me considero una privilegiada en ese sentido.

- El verano fue bastante chungo, aunque yo ya estaba sobre aviso: los primeros meses de un negocio son perrunos. La recompensa a tanto trabajo tardó unos meses en llegar, pero poco a poco se van viendo los frutos. Aprendí a desarrollar un realismo optimista, según el cual las cosas van a acabar yendo bien con un poco de suerte y mucho trabajo, pero sabiendo que hay dificultades en el camino. Nada de optimismo exagerado happiyuppiflowerpower, pero tampoco pesimismo.

- Ya fuera del terreno laboral, en enero me puse a dieta. Llevo un año, UN AÑO!!!! a dieta, aunque no estricta, y conseguí bajar unos 7 kilos. Puede no parecer mucho, pero ahora veo fotos del fin de año pasado y me veo una cara de pandereta que tira patrás, y unos brazacos importantes. Y ya cuando pienso que 7 kgs. corresponden a una garrafa de agua y dos cartones de leche que llevaba carretando en mi señor pandero, pienso que sí, que algo de mérito tendré. Con lo que me gusta comer, cagonlamarepollito, y lo que engorda todo lo rico.

- Hace unos meses todo el mundo me empezó a decir que me parezco a la informática de Mentes Criminales. Todo el mundo. No físicamente, me aclaraban, sino en la forma de vestir, los colorinchis, las gafitas, y la fobia a la sangre. Puse una foto en el facebook, y de nuevo TODO EL MUNDO estaba de acuerdo, incluso alguna gente me decía, "ah, sí, lo estuvimos hablando en el grupo de whatsapp mis primos y yo el otro día". WTF?? En esa foto, Penelope sale con el pelo de un naranja precioso, y me encapriché. Desde entonces me pasé de los rojos a los naranjas, a ver cuánto me dura.



¡Y creo que esto es todo!, aunque seguro que se me escapa algo. 2014 fue un año genial, y espero que el 2015 sea aún mejor.


¡Animaros a hacer vuestro post de #2015enpositivo!!

martes, 23 de diciembre de 2014

Mis lecturas del otoño

Ahora que el invierno ya está aquí, toca hacer repaso a todos los libros que leí durante los últimos tres meses. Allá van: 

- Edad prohibida (Torcuato Luca de Tena): Cuenta la historia de Anastasio, el director de la cárcel donde está preso Enrique, uno de sus amigos de la adolescencia. El libro narra las vivencias de Anastasio, Enrique y su pandilla desde la niñez, sus gamberradas, sus primeros amores, sus diferentes personalidades y sus caminos en la vida. De este autor me gustó mucho más "Los renglones torcidos de Dios", pero éste no me disgustó.


- Campo de fresas (Jordi Sierra i Fabra): Es un libro orientado a un público adolescente, y está enfocado a la prevención del consumo de drogas. Luciana, de 17 años, está en coma después de consumir una pastilla de éxtasis adulterado. Sus amigos inician una investigación paralela a la policial para averiguar quién distribuye esas pastillas. Me gustan los libros de temática adolescente, así que, dejando aparte el tufillo a "libro educativo", me pareció entretenido.


- Cómo nos venden la moto (Noam Chomsky e Ignacio Ramonet): Es una reflexión sobre la evolución del papel ejercido por los medio de comunicación en el control y la limitación de la libertad individual. Escrito hace más de diez años, predice de una manera asombrosa la falta de intimidad y del poder que tenemos sobre nuestros datos que sufrimos en la actualidad. Está bastante interesante.


- Caperucita en Manhattan (Carmen Martín Gaite): Sara Allen es una niña que vive en Brooklyn y quiere ir a Manhattan a llevarle a su abuela una tarta de fresa. No me gustó demasiado, y el final me dejó fría, como esperando una segunda parte. Bah.


- Cien años de soledad (Gabriel García Márquez): Tengo que reconocer que me costó bastante leerlo a causa de lo cíclico de la historia. Llega un momento que, entre tantos Aurelianos, José Aurelios, Aurelios a secas y Úrsulas, en mi cabeza se acababan mezclando personajes y tiempos. Me obligué a terminarlo porque me daba rabia dejarlo a medias, pero (oh, sacrilegio!), no supe apreciarlo.


- Bestriz y los cuerpos celestes (Lucía Etxebarría): Beatriz es una estudiante que, debido a la mala relación con sus padres, al tonteo con las drogas y a un desengaño amoroso con su mejor amiga, decide irse a estudiar a Edimburgo, donde conoce a Cat. La historia va saltando en el tiempo para contar la vida de Beatriz en Madrid y su vida en Escocia. Me gustó bastante.


- Gestalt para principiantes (Sergio Sinay): Me parece un libro maravilloso para estudiantes de Psicología y para profesionales de otras orientaciones diferentes a la Gestalt. Es un cómic que nos va mostrando la historia de Fritz Perls y cómo fue gestando esta escuela psicoterapéutica. Muy muy recomendable.


- Dos niñas vestidas de azul (Mary Higgins Clark): Kathy y Kelly son dos niñas gemelas que son secuestradas la noche en la que cumplen tres años. Sus padres pagan el rescate que exigen los secuestradores, pero éstos sólo les devuelven a una de las niñas. Este libro engancha una barbaridad, me gustó mucho.


- After Dark (Haruki Murakami): Como decía Papuchi, es RARORARORARO, parece el guión de una peli, pero no pude parar de leer. Es el primer libro que leo de Murakami, y creo que no va a ser el último. Nos cuenta cómo Mari Asai, estudiante que pasa las noches tomando café en un bar restaurante y leyendo, conoce a Takahashi, estudiante y proyecto de músico. Soy fan de que una japonesa se llame Mari.


- Cuentos por teléfono (Gianni Rodari): Tenía ganas de volver a leer esta recopilación que leí como 400 veces durante mi infancia. Se trata de una serie de cuentos muy cortitos porque, según nos cuenta el principio del libro, el señor Bianchi de Varese viajaba mucho y su hija quería que le contase un cuento cada noche. El padre le contaba los cuentos, pero no podían ser muy largos porque la llamada costaba mucho dinero. Me parece una maravilla para mayores y pequeños.


- Los cinco en el cerro del contrabandista (Enid Blyton): De pequeña me encantaban las aventuras de los Cinco. Ahora no me apasionan tanto, claro, pero me siguen enganchando. De todas formas, veo algo que antes no veía, y es que tienen detalles bastante machistas.


- El cerebro del niño (Daniel Siegel y Tina Payne): Una obra super recomendable para profes, papis, mamis, psicólogos, y cualquier persona que trate con niños y se interese por ellos. Explica cómo funciona el cerebro de los más pequeños, y ofrece métodos y técnicas para conectar emocionalmente con los niños. Le da una gran importancia al respeto por los sentimientos.


- El chico de al lado (Josie Lloyd y Emlin Rees): Una novela romántica con todas las de la ley. Mickey y Fred se encuentran después de 15 años. Ella tiene una floristería, y él trabaja en marketing de internet y videojuegos o algo así. Y está a punto de casarse con una pija insoportable. Es una pastelada de proporciones bíblicas, pero me gustó mucho. También me gustan las pelis de Antena 3 de los domingos por la tarde, así que con eso ya está todo dicho.


Libros que no conseguí acabar:

- Reiki (Walter Lübeck): No me miréis así, el libro parecía interesante. Pero resulta que está escrito para personas que ya entiendan algo de Reiki, y yo ni idea, así que llegué a la página cientoypico y desistí. No tenía los chakras para fiestas.


Libros que estoy leyendo ahora:

- Supera tu pasado (Francine Shaphiro): Imprescindible para terapeutas de EMDR y recomendable para sus pacientes. Os cuento un poquito más en el post de "Mis lecturas del invierno".


- Guía del autoestopista galáctico (Douglas Adams): Vi la peli hace unos años, y ahora se me ocurrió leer el libro. Estoy in love con Marvin, el robotito depre.

Y sí, estoy leyendo dos libros según me va apeteciendo, porque uno es novela y otro es ensayo. También sigo leyendo miles de artículos de psicología, pero esos no cuentan para esta lista.






¡Y chispum! ¿Qué opináis de mis lecturas del otoño? ¿Os animáis a leer alguno de estos libros? ¿Alguna recomendación para el invierno?

viernes, 28 de noviembre de 2014

Amparito

Hace unos días, mi madre me acompañó a la alergóloga. Después de salir de la consulta, me fui al mostrador a pedir cita para la siguiente revisión. Mi madre, mientras me esperaba, vio que se iba acercando por el pasillo una conocida suya que además trabaja en ese hospital. La amiga, muy feliz de verla, le dice:

- ¡Hoooola, y tú por aquí?
- Pues ya ves, aquí con la niña.

Se dieron dos besos y un abrazo, y siguieron hablando un rato. Hasta que se fijan bien, se miran otra vez, y se dan cuenta de que se acababan de confundir LAS DOS.

- Pero... ¿entonces no eres María José, la enfermera?
- Pues no... ¿y tú no eres mi amiga Amparito?
- Tampoco... Pero cuando me veas por la calle, salúdame siempre, que me encantó conocerte.









Al día siguiente aún teníamos agujetas en la barriga de reírnos todo el día, gracias a la amiga de Amparito.

martes, 18 de noviembre de 2014

Mi día a día este mes

Estoy más cansada que una alfombra con Valium. Admiro profundamente a las madres, sobre todo si sus niños son pequeños, y más aún si tienen más de uno. Si yo no tengo hijos (ni más seres vivos en casa que mis plantas) y no puedo con mi vida, no sé cómo hacéis vosotras, en serio.

Este mes estoy yendo por las mañanas a un curso para emprendedores. Llevamos sólo cuatro días y estoy aprendiendo un montón. También volví a tomar café, por pura supervivencia, pero cuando acabe el curso lo vuelvo a dejar. Bueno, menos los fines de semana.

Al mediodía salgo del curso, voy a comer a casa de mi madre, me tomo una infusión y me voy para mi casa. Si esa tarde tengo citas, tengo que irme tempranito para mi casa por si tengo que imprimir algo, y para poner la calefacción un rato en la consulta. Si no tengo citas (acabo de empezar la actividad hace poquito y aún no tengo citas todos los días, ¡poco a poco!), estudio como una cabestra, preparo las siguientes citas, leo artículos, redacto informes, hago llamadas... siempre tengo millones de cosas que hacer.

A las 8 de la tarde termima mi jornada laboral. Preparo la mochila, meriendo algo y me voy al gimnasio. Después del ejercicio y la duchita, nos juntamos unas cuantas compañeras para esperar a que la monitora cierre y tenemos un minimomento diario de tertulia, el tiempo que duran un par de pitillos.

Llego a casa sobre las 10 de la noche, me pongo el pijama, llamo a mi madre (siempre), y hago la cena mientras vacío la bolsa, recojo la cocina y pongo lavadoras. Me llevo la cena al comedor, pongo la tele y me integro con el sofá y el portátil, formando un solo ser. En el portátil me dedico un rato a ver blogs, aunque normalmente estoy demasiado cansada como para comentar. Como estoy cansada pero no tengo sueño, me obligo a ir a cama a una hora decente para levantarme a las 7 al día siguiente.

Y esta temporada es así, me toca estar más cansada que una cesta de gatitos al lado de una estufa. Aunque al mismo tiempo tengo energía para hacer cosas importantes, ya que me gusta mucho mi trabajo, estoy muy motivada, y eso es una suerte. ¡Así que paciencia!

martes, 4 de noviembre de 2014

Sorteo en el blog de Freak Muffin

Lo sé, tengo el blog megaabandonado. Últimamente tengo muy poquito tiempo, pero que sepáis que no me fui, que sigo aquí :)

Hoy rompo mi silencio blogueril para tentar a la suerte con el sorteo de Freak Muffin. Sortea todas las cositas de la foto y alguna más que va a ir añadiendo después. Si pinchas en la foto, te lleva al link del sorteo:

http://freakmuffin.blogspot.com.es/2014/11/sorteo.html

A ver si tengo suerte!

jueves, 25 de septiembre de 2014

Mis lecturas del verano

De pequeña era una ratita de biblioteca. Devoraba todos los libros que caían en mis manos. Leía los míos, los de mis hermanos, los de mis primas, los de la biblioteca, y los míos otra vez. Leía las etiquetas del champú, las cajas de cereales, las revistas de aeromodelismo, los prospectos de las medicinas, las revistas de bebés, los libros de bricolaje y jardinería. Me alimentaba de lectura.

Con los años, la lectura por placer se fue resintiendo, primero por la falta de tiempo, y luego por encontrar otros entretenimientos (internet, nintendoDS, candy crush...).

Este año los Reyes Magos me regalaron un ebook. Durante unos meses me costó acostumbrarme y no lo utilicé demasiado. Ahora lo llevo a todas partes y aprovecho cada ratito para leer un poco, aunque alterno los libros con cientos, miles, millones de artículos científicos de psicología.

No me puse ni me voy a poner un reto de estos de leer 50 libros al año ni nada así, porque entonces lo acabaría viendo como una obligación. Voy a seguir leyendo todo lo que pueda y me apetezca.

Ahora que veo la lista de los libros que leí durante este verano, me doy cuenta de lo heterogéneas que son mis decisiones: literatura infantil, juvenil, adulta y ensayo.


LIBROS QUE LEÍ EN VERANO:

- Charlie y la fábrica de chocolate (Roald Dahl): Parece mentira que a estas alturas de mi vida aún tuviera pendiente la otra gran obra del autor de la increíble Matilda. Vi las películas, la antigua y la de Tim Burton, y la verdad es que son bastante fieles a la historia del libro. Me gustó.

- Charlie y el gran ascensor de cristal (Roald Dahl): La delirante segunda parte de la fábrica de chocolate es una locura total. Willy Wonka da mucho miedito.

- Cómo ligar con una estrella de cine (Kristin Harmel): Una especie de sombras de Grey, pero sin sombras ni Grey. Es decir, chica con autoestima por los suelos conoce al chico perfectísimo de la muerte y se enamora. Es para todos los públicos. Novelilla romántica modelna a la que no se le puede pedir mucho, pero a mí me pareció entretenida.

- Cazadores de sombras: ciudad de ceniza (Cassandra Clare): El año pasado vi la película y me pareció un truño infumable. Me dijeron que los libros estaban mucho mejor, así que empecé con el primero y me enganché miserablemente. Me recuerda a Crepúsculo con sus vampiros y hombres lobo y criaturas varias, pero aquí al menos la protagonista es fuerte y luchadora, no una princesita torpe a la que el macho tiene que rescatar continuamente. Clary se sabe defender solita.

- Cazadores de sombras: ciudad de cristal (Cassandra Clare): Éste me lo dejaron. Yo pensaba que era una trilogía, pero me dijeron que son 6 libracos, y que el último sale estos días. Tengo lectura para rato.

- El miedo a la libertad (Erich Fromm): Aquí nos ponemos un poco serios y nos metemos de lleno en uno de los autores imprescindibles en psicología. Realiza un repaso de lo que significa la libertad para la humanidad desde la Edad Media hasta la época en la que fue escrito (años 40).

- La historia interminable (Michael Ende): Igual que Charlie y la fábrica de chocolate, La historia interminable lo tenía en la lista de pendientes desde la infancia. De nuevo otro autor al que admiro (Momo es una de mis biblias). Me entró el gusanillo de leerlo gracias a Aida. Si alguien me vio leer en la playa tenía que ser un espectáculo, porque en la primera parte me metí en la piel de Bastian y flipaba al mismo tiempo que él, abriendo mucho los ojos y seguramente poniendo caras. Me parece una obra maestra.

- El año que trafiqué con mujeres (Antonio Salas): El autor (con seudónimo) de Diario de un skin (que aún tengo pendiente de leer) se infiltra en una trama de compraventa de mujeres. Me pareció crudo, duro y horrible, sobre todo porque todo lo que cuenta es real, está retratando el sufrimiento de miles de personas reales. Ese Antonio Salas, sea quien sea, es un tío valiente.

- Diario de una ninfómana (Valerie Tasso): Éste lo leí hace años, pero me apetecía volver a leerlo porque Antonio Salas también habla de ella en su libro. Valerie, que hace unos años participó como colaboradora en Crónicas Marcianas, habla de su relación con el amor y la sexualidad, y cómo acabó metida voluntariamente en la protitución de lujo.

- El árbol lejano (Enid Blyton): Viniendo de la autora de los geniales libros de Los cinco, me esperaba un libro divertido y lleno de aventuras. En lugar de eso, me encuentro un delirio de personajes cursis llamados Caraluna, Cacharros o Seditas. Un mojón pinchado en un palo.

- Diario (Ana Frank): Éste lo leí en mi adolescencia, pero tenía ganas de leerlo otra vez. Me sorprendí a mí misma observando, desde mi perspectiva adulta, la evolución de la personalidad de Ana y los altibajos emocionales causados por tantos meses de encierro. Acabé de leerlo justo el último día del verano.


LIBROS QUE NO CONSEGUÍ ACABAR:

- Amigas entre fogones (Kate Jacobs): Gus es una cocinera famosa, una Arguiñano americana, que al cumplir 50 años se ve desplazada por cocineros más jóvenes. No fui capaz de leer más, no me enganchó nada nadita.


LIBRO QUE ESTOY LEYENDO AHORA:

- Edad prohibida (Torcuato Luca de Tena): De momento me está gustando, pero ya si eso os lo cuento en otra entrada :)


¡Y esto es todo! Para el poco tiempo que tengo ahora, ¡11 libros es todo un récord!

miércoles, 24 de septiembre de 2014

¡Por fin tengo twitter!

Paso por aquí medio minuto para contaros que al final sucumbí y me hice una cuenta de twitter. A ver si me familiarizo con él prontito y no lo acabo abandonando como al pobre Pinterest :(


Así que os invito a hacerme una visitilla en la cuenta @s0f1t4 (de momento no tengo casi tweets publicados, ¡todo se andará!)

viernes, 19 de septiembre de 2014

Kokitrucos

 Ante la falta de inspiración que me invade durante las últimas semanas, toca otra vez post chorra. Esta vez voy a hacer una pequeña recopilación de pequeños trucos de la vida diaria. A lo mejor los leéis y pensáis: "pues vaya mojón de truco", pero bueno, a mí me funcionan, y por eso los comparto :)


- Regar las plantas: Yo me marco un día a la semana para regarlas, aumentando la frecuencia si veo que lo necesitan. Las riego todos los domingos, y siempre por la tarde-noche para que no se quemen. Pero ojo, riego semanalmente las plantas "normales". Las suculentas y los cactus no necesitan tanta agua, así que los suelo regar una vez al mes. ¿Y cómo acordarte una vez al mes de regar los cactus? Pues los riegas el día que te venga la regla. Las plantas de aire se pueden salpicar con un pulverizador o sumergirlas en agua durante 10 minutos, también una vez a la semana. Las orquídeas son las más caprichosas de todas. Dicen que lo ideal es meter entre una maceta y otra unas bolitas de cerámica y mantenerlas siempre húmedas. Si las raíces de la orquídea están verdes, perfecto; si están blancas, la planta necesita más humedad. Pero las raíces no pueden estar en contacto directo mucho tiempo con el agua. También dicen que el agua más adecuada para ellas es la Bezoya. Ay, nuestras amigas las orquídeas, qué mimo tienen.


- Llevar falda cuando tienes las piernas gorditas: Estará de moda el tema ese del thigh gap (¿o eso es muy 2013?), pero hija, el cuerpo no se puede adaptar a las modas. Ya no se trata de estar más gordita o más delgada, es un tema del lugar donde nuestro cuerpo acumula la grasa para que tengamos más posibilidades de sobrevivir si hay un apocalipsis zombie o algo. Y muchas acumulamos estas grasitas (entre otras zonas) en los muslos. Y éstos se tocan al andar. Es un hecho. Con pantalones no pasa nada, pero con vestidos o faldas ese roce es muy incómodo, hasta el punto de llegar a salir rojeces y granitos. Yo encontré dos soluciones:
        - Solución 1: pantalón ciclista o megabragafajaglamourosadelamuerte por debajo del vestido. Si no hace demasiado calor, es una opción cómoda, excepto si hace viento. Si hace viento podéis llegar a hacer un Marilyn involuntario, pero en versión Nucha e Mucha. A mi no me pasó. Me lo contó una amiga. Ejem.
        - Solución 2: stick antirrozaduras para los pies, pero aplicado en nuestros señores jamones. Yo usé el de Compeed y el de Mercadona, y funcionan los dos, pero este último se desmigaja un poco. Conviene llevarlos en el bolso para reaplicarlos a lo largo del día.


- Maquillarte usando gafas: Todas sabemos el orden que hay que seguir para maquillarnos, según las que entienden del tema: base, sombras, delineador y máscara de pestañas. Pues yo para diario, que me maquillo muy poquito, hago al revés: rimmel, polvos matificadores y delineador. ¿Por qué? Pues porque llevo gafas. Así, al echarme el rimmel primero, le doy tiempo para que se seque. Me sigo maquillando tranquilamente y me aliso el flequillo, y ya me puedo poner las gafas sin tener que esperar para que no se manchen.


- Modo maruja ON: En vez de pasar la aspiradora por toda la casa y luego fregar todo el suelo, voy por zonas: aspiro la habitación - friego la habitación - aspiro el pasillo -friego el pasillo, y así al llegar a la cocina me hago una infusión o un tentempié, termina de secar todo enseguida y ya puedo fregar la cocina sin quedarme encerrada.


- Bolsas del súper como bolsas de basura: En mi casa vivo yo sola, así que genero muy poquitos residuos. Una bolsa normal de basura me duraría un montón, ahí pudriéndose todo, así que uso bolsas más pequeñas para poder tirarlas a menudo. De todas formas los cubos (¡tengo 5 en un cajón gigante! El que diseñó el piso debe de ser fan del reciclaje) los cubro por dentro con bolsas de basura perfumadas, y entre la bolsa y el cubo meto papel de periódico o de revista. Estas bolsas también las lleno cada poco tiempo para poder cambiarlas. Para lavar los cubos, los dejo a remojo con agua caliente, lejía y fairy y más tarde los aclaro. Extremo la limpieza de los cubos porque al estar dentro de un cajón es más fácil que cojan olores, y no quiero olores chungos in my house.


- Zapatos resbalosos: Ves en una tienda unas sandalias monísimas. Te las pruebas, parecen cómodas. Andas un rato por la tienda. Todo bien. Las compras. Un día las estrenas, y como las plantillas están hechas de plastiquete, tus pies empiezan a sudar y a resbalar. Acabas caminando como una cigüeña. ¿Mi truco? Cuando compro sandalias nuevas, antes de estrenarlas las llevo al zapatero para que les pegue unas plantillas de piel. Si el zapato es más cerrado, compro las plantillas sueltas y las recorto a medida. Al ser de piel, absorben la humedad y los pies no sudan tanto. ¡Ah! Y tapas nuevas siempre. Las tapas que vienen con el calzado no duran nada. Mi zapatero está feliz de la vida conmigo.


- Material para manualidades: Las más mañosas este truco ya lo conocéis. Se trata de aprovechar todo lo que esté a tu alcance para utilizarlo como posible material en una manualidad. Los lazos estos finitos que en teoría sirven para colgar las chaquetas. Los botones de una prenda vieja que está para tirar. Abalorios de una pulsera rota. Una lata monísima de galletas para guardar los hilos. ¡Todo vale! ¡Y así nació el scrapbooking!


- Camina más: Dicen los médicos que es recomendable andar media hora al día. A veces no podemos sacar esa media hora de ningún lado, y nos tenemos que conformar con los pequeños trayectos de casa al coche, en el pasillo del súper, del cesto de la ropa a la lavadora... Pero así nunca sabemos cuánto anduvimos. Yo llevo un podómetro (9 o 10 € en tiendas de deporte) y cada noche compruebo los pasos que di. Aquí cada una se pone el reto que considere después de observarse durante unos días. Mi meta diaria, por ejemplo, está en 5000 pasos, que tampoco es demasiado, pero es lo que en mi actividad cotidiana puedo conseguir.


Y esto es todo por el momento, ¿qué os parecen mis kokitrucos? Os animo a que me aportéis algún truquillo absurdo como los míos en los comentarios :)

sábado, 30 de agosto de 2014

Anuncios que odio con toda mi alma

 Como últimamente tengo sequía creativa, hoy toca post chorra donde los haya. Voy a hablar de los anuncios de la tele.

Cuando era pequeña me fijaba muchísimo en las marcas de los productos. Antes de saber leer, iba al supermercado y le decía a mi madre: "Mira mamá, esto es de Pascual", "Mira mamá, esto es de Frudesa", porque reconocía los logos. Los anuncios me gustaban de una manera un poco friki. Cuando estaba en cama y los mayores se quedaban viendo la tele, si desde mi habitación oía los anuncios, me levantaba para verlos. Si oía demasiado silencio, también me levantaba, sospechando que en los descansos publicitarios los mayores le bajaban el volumen a la tele (y no me equivocaba).

Hay anuncios bonitos, anuncios memorables, olvidables, aburridos, indiferentes, o completamente odiosos. Este post trata sobre los anuncios que más detesto entre los que se están emitiendo actualmente. 


- "Mamá, ¿tú a mi edad tenías picores, ya sabes... ahí?"
La idea en principio es buena, pero la cagan cuando dice "ahí". Tiene que haber muchos eufemismos más elegantes y adecuados para un anuncio.

- Dove invisible dry:
Este anuncio no lo odio, pero al verlo me surge una duda: ¿por qué Dove invita a 100 mujeres a que escojan un color, para comprobar que su desodorante no deja marcas en la ropa, y siempre sale Bea, que escogió el rojo porque la hace sentir única? ¿Dónde están las otras 99? Y hablando de desodorantes, ¿por qué anuncian tantos con efecto 48 horas? ¿No será más conveniente una ducha diaria?

 - Espetec de Casa Tarradellas:
La joya de la corona. Este anuncio me indigna, me inquieta, me cabrea. La madre de familia (de una familia de 7 personas) compra un fuet y se enfada porque dura menos de 24 horas. ¿Qué quería la muy rácana, que durara toda la semana? La tía convoca una reunión familiar para que el culpable confiese, y a la primera que acusa es a la hija mayor, que es la ÚNICA de la familia que ni olió el dichoso fuet. En un flashback se ve cómo todos los miembros de la familia (menos la hija mayor) tienen que comer el fuet de la discordia a escondidas, vigilando a su alrededor por si aparece la madre sargento. La madre sargento tampoco es que tenga muchas luces, ya que se encuentra a su marido sentado en una silla leyendo un libro al sol, y ella le dice: "¿Qué haces, cariño?". ¿Tú qué crees que está haciendo con un libro? ¿Construir un reactor termonuclear?
Después de echarle la bronca a toda su familia, la muy miserable saca de su escondite un fuet entero para ella sola. Tía cutre, egoísta, injusta y falsa. Así tienes esa pedazo de casa, a costa de matar de hambre a tu familia, pedazo de tacaña.
Lo único bueno de este anuncio me parece la banda sonora. El resto sólo me produce indignación y desasosiego.

- Bolsas Zip de Albal:
Mi preferido. Una mami amorosa prepara un poco de comida para llevarle en bicicleta a su hijo independizado y darle una sorpresa. Decide prepararle albóndigas, y las mete en una bolsita con zip. Esas albóndigas parece que ya están digeridas por alguien. La bolsita zip permite que la llenen de porquería marrón, y por su sonrisa de loca no parece que le importe, al contrario, las albóndigas digeridas le parecen apetitosas. La amorosa madre mete la bolsita de caca en el cesto de la bici y pilla todos los baches del camino. La bolsita de caca pasa todo el camino dando saltos. La madre llega a casa del hijo, que debe de pensar: "Ya está la loca de mi madre trayéndome bolsitas de caca". El pobre sonríe resignado.

jueves, 7 de agosto de 2014

50 cosas sobre mí

1: De pequeña siempre quise tener alguna vez una escayola en el brazo y que todos los compañeros de clase me la firmaran. Hasta que me enteré de que para llevar una escayola, antes tienes que romperte el brazo, y eso duele mucho. En ese momento deseché la idea.

2: Con 12 o 13 años empecé a comprar la Super Pop. Justo cuando se separaron Take That. Don´t panic, poco después aparecerían los Backstreet Boys y las Spice Girls. Y sí, yo también ensayé el Wannabe con las niñas de mi clase para participar en el concurso de la revista. Yo era Emma. Nunca llegamos a grabar el vídeo. Por cierto, hace poco aluciné al leer que dos de los chavales que salían en la Super Pop, Brad Renfro y Jonatan Brandis, ya no viven.

 Tuve este póster en mi habitación a los 13 años. Robbie andaba haciendo de las suyas

3: Me gustan los gatos, los caballos, las mariposas, las libélulas, las mariquitas, los delfines, los búhos, los flamencos, los erizos, los monos y los koalas.

4: Aprendí a leer con 4 años, yo sola, acribillando a mi madre a preguntas. "Mamá, si la L con la A es LA, entonces la A con la L tiene que ser AL, ¿no?". Empecé a leer porque veía a mis hermanos disfrutar con sus cómics antes de dormir, pero claro, los pobres no siempre me los querían leer en alto, así que decidí espabilar y sacarme las castañas del fuego yo solita. Do it yourself.


¡Y esta cartilla también la tuve! 

5: Vivo a dieta perpetua. Pero si ahora aparece de la nada un repartidor con una pizza o una caja de donuts o cualquier guarrada, me los como. Ya habrá tiempo para arrepentirse.

6: Tuve un gato, Michiño, que fue mi gran amigo durante 12 años. Ahora no puedo tener gato porque tengo el trabajo en casa, pero estoy convencida de que cuando me jubile, seré la loca de los gatos. Voy a tener todos los gatos que me dé la gana. Bueno, uno o dos. Y les enseñaré a subirse a la aspiradora esa que anda sola, y se darán paseos por toda la casa.Y tramaré planes maléficos en un sillón giratorio con un gato en brazos.

Michiño, ensayando su mejor cara de seductor

7: Viví 6 años en una residencia universitaria. La carrera era de 5 años, pero al final me quedaron algunas asignaturas y el practicum para el año siguiente. Y yo tan ricamente, alargando la segunda adolescencia un añito más. Fue una época muy feliz que me marcó y me ayudó a crecer.

8: Cuando intento andar con tacones, parezco Bambi recién nacido.

9: Hace relativamente poco tiempo que empecé a asumir que I´m cursi and I know it. 




10: Saqué el carnet de conducir en 2008. Pasé años sin conducir, con un miedo atroz a sentarme en el asiento del conductor. El desenlace de esta historia, próximamente en el blog.

11: Hoy cené un "green smoothie" de estos de verduras, hecho con lo que tenía por casa: remolacha, espinacas, tomate, pepino y dos ciruelas, todo pasado por la batidora. De "green" tenía poco, era básicamente color remolacha.

12: A los 12 años empecé a escribir un diario. Dejé de escribir en 3º o 4º de carrera. Tengo por casa tropecientos diarios y nosecuantas cajitas con llave llenas de hojas de papel escritas. Hace años que no los releo.

13: Me alimento de Espidifen de albaricoque.

14: Mis hermanos me enseñaron a andar en bici cuando tenía unos 6 años. Primero me quitaron un ruedín, luego el otro, y luego me "engañaron" sujetando la bici por detrás sólo un rato. No sabía si enfadarme, asustarme o sentirme orgullosa de mí misma. Mientras lo decidía, me caí.

 Tranquis, no soy yo




15: Creo que no hay nada en este mundo que me dé más asco que pisar un caracol.

16: No sé nadar bien. Me flota el culo, no avanzo, y me canso enseguida.

17: ¿Sabéis la loca esa que hay siempre en el karaoke, que monopoliza el micrófono y no hay quien se lo quite? Esa soy yo.

18: En el instituto empecé a apuntar en una libreta las equivocaciones de la gente al hablar (las mías también). Le llamaba la libreta de pifias. Acabé llenando 2 o 3 libretas con pifias, juegos y cómics protagonizados por la gente de mi entorno (ah, y un autógrafo de Buenafuente).

19: Tengo 8 pendientes: 3 en una oreja, 4 en la otra y el de la nariz. Quiero un tatuaje. Me desmayo con las agujas.

20: En una tienda o un escaparate, mis ojos siempre se van a lo que brilla. Me gusta más un brillo que a una urraca.

21: Parezco una persona calmadita y super serena. Hay gente que me dice que transmito paz. Si ellos supieran...




22: Odio madrugar, y me encanta alargar el día en el sofá, acostándome tarde. Acabo durmiendo poco, y prometiéndome a mí misma que HOY SÍ, hoy me acuesto prontito. Pero no.

23: No me enteré de que mi pelo es rizo hasta que estaba en la Universidad. Hasta entonces, pensaba que lo tenía ondulado, fosco, con volumen, encrespado... hasta que un peluquero me hizo flus-flus con un poco de espuma, y listo.

24: De pequeña era muy tímida. Años después, seguía pensando que aún era tímida, porque yo misma me puse esa etiqueta. Pero ya no lo soy tanto.



25: Odio los payasos y los arlequines. Los arlequines, ¿qué demonio es eso? ¿Payasos tristes?

26: Soy miope desde los 9 años. El día que me dijeron que necesitaba gafas lloré como una magdalena porque en el colegio me iban a llamar "cuatro ojos". No me opero porque me da mucha grima, y porque al fin (¡al fin!) encontré unas gafas que me sientan bien. Aunque algunos me llamen hipster.

27: Todos los años me quemo con el sol. Ya puedo echarme protector 50 o 8500 si lo hubiera, que yo me quemo. Y entonces paso de ser blanca, a ser blanca y rosa como un pastelito de nata y fresa, y luego blanca nuevamente.

28: Cuando acabé 8º de EGB, mi madre me regaló una acampada con todos los compañeros que estaban ese día en el colegio recogiendo las notas. Vinieron un montón y acampamos en el terreno de mi abuela. Pasamos dos noches hablando sin parar, y dos días durmiendo en la playa. Fue genial.

29: Me encanta el olor de la hierba recién cortada cuando aún está un poco húmeda.

30: Me está costando una burrada escribir este post.

31: En 5º de carrera fui como público a 2 programas. Primero fui a un debate de la TVG con una amiga. Un bus nos recogió, nos llevó a los estudios, vimos el debate, y al acabar nos dieron 15 euros, un bocata, un botellín de agua y una manzana, y el bus nos volvió a dejar en la plaza. Un chollazo. Meses después, la misma amiga nos apuntó para ir a Buenafuente. Pasamos toda la noche en el bus, de día comimos en Barcelona, luego un paseo, y por la tarde-noche se grabó el programa (era en falso directo). Antes de entrar, les dejamos nuestras libretas a las azafatas para que Buenafuente nos las firmara. Nos dieron también una camiseta que me queda demasiado crop top y no me vale ni para el gimnasio, pero la tengo de recuerdo.

32: Si existe en algún lugar una merceríapapeleríapasteleríatodoalavez y entro, implosiono de la emoción.



33: Soy muy limpiña, pero un poco desordenada. Mi casa está tan limpia que puedes lamer el suelo, pero a lo mejor aparece un bolso en el sofá, el ebook en la cocina, o unos rotuladores en la mesa de la salita, o todo a la vez.

34: Me encanta leer. De pequeña devoraba todos los libros que pasaban por mis manos, incluso unos de bricolaje que había por casa. Los mayores decían que a lo mejor tanta lectura era la causante de la miopía. Ahora estoy retomando el hábito, y estoy encantada. Hace poco leí (confieso que por primera vez) La Historia Interminable, y me sentí niña otra vez; cada vez que a Bastian le pasaba algo, a mí se me abrían mucho los ojos.

La megacrack de Matilda, mi ídolo de infancia

35: Sólo me gusta el agua Font Vella, pero tengo que fijarme muy bien en las botellas, porque tiene que ser del manantial de Sigüenza, el de Sacalm no me vale. El resto de agua me sabe fatal, excepto la del pozo del terreno de mi abuela. Por supuesto, sabe parecido a la Font Vella.

36: Calzo un 36 y medio. Los zapatos del 36 me aprietan una barbaridad, y los del 37 se me caen todos.

37: Tengo un sentido del humor muy ecléctico: me encantan los juegos de palabras (incluso inventar palabras nuevas), el humor llamado "inteligente", pero también los chistes tontos y el humor "cacaculopedopis".




38: Tengo alergia a los ácaros. Me tuvieron que hacer la prueba de los pinchazos dos veces (¿os dije ya que me mareo con las agujas?).

39: Aún no recibí la carta del Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería. Empiezo a sospechar que a lo mejor soy muggle.

40: Estoy tan acostumbrada a pintarme las uñas, que si no las pinto me veo unas manos super raras, como si estuviera enferma.

41: Lloro con las películas y con las noticias (no siempre, porque si no sería un sinvivir).

42: Me gustan las colonias fresquitas, que huelan a flores, pero también las empalagosas de frutas. Una vez, un taxista me preguntó si llevaba pasteles en la maleta. Era mi colonia de vainilla. La de coco me la compré en pleno pavo adolescente porque me recordaba al Malibu con piña. Y la de moras me sigue acompañando hoy. Yves Rocher rules.

43: Este invierno redescubrí el gran gustazo de calzarme unas botas de agua y pisar bien fuerte los charcos.


44: Ahora empiezo a quererme más, pero siempre tendí hacia una autoestima tirando a aprobado bajo. Hace relativamente poco tiempo que empecé a pensar que, si nunca permitiría a nadie que me dijera todas esas cosas negativas, ¿por qué tenía que decírmelas yo?

45: Conservo el primer recuerdo de toda mi vida. Debía tener pocos meses. Me acuerdo del momento en el que descubrí que tenía dos manos y dos pies, igual que las personas que tenía delante. Así que yo también debía de ser una persona, un ser individual. Hasta entonces creía que era algo así como un ser omnipotente, una sabiduría superior. Y recuerdo que, al descubrir que era una simple humana, me sentí tremendamente sola y vulnerable.
Y es muy curioso. Este párrafo lo tenía guardado en borradores desde hace días. Esta tarde, leyendo "El miedo a la libertad" de Erich Fromm (sí, lectura ligera de agosto, lo sé), me encontré con este pasaje, que describe lo mismo, pero bien explicado: 

"Lentamente, el niño llega a considerar a la madre y a los obje­tos como entidades separadas de él mismo. Un fac­tor de este proceso lo constituye su desarrollo tanto nervioso como físico en general, su aptitud para apoderarse física y mentalmente de los objetos y do­minarlos. A través de su propia actividad experi­menta un mundo exterior a sí mismo.(...) Deben pasar unos meses luego del nacimiento an­tes que el niño llegue a reconocer a otra persona en su carácter de tal y sea capaz de reaccionar con una sonrisa, y deben pasar años antes de que el chico deje de confundirse a sí mismo con el universo. Hasta ese momento sigue mostrando esa especie par­ticular de egocentrismo típico de los niños; un ego­centrismo que no excluye la ternura y el interés hacia los otros, puesto que los "otros" no han sido toda­vía reconocidos como realmente separados de él mis­mo. (...) El otro aspecto del proceso de individuación con­siste en el aumento de la soledad. Los vínculos pri­marios ofrecen la seguridad y la unión básica con el mundo exterior a uno mismo. En la medida en que el niño emerge de ese mundo se da cuenta de su so­ledad, de ser una entidad separada de todos los de­más. Esta separación de un mundo que, en compa­ración con la propia existencia del individuo, es fuerte y poderoso en forma abrumadora, y a menudo es también amenazador y peligroso, crea un senti­miento de angustia y de impotencia. Mientras la persona formaba parte integral de ese mundo, igno­rando las posibilidades y responsabilidades de la acción individual, no había por qué temerle. Pero cuando uno se ha transformado en individuo, está solo y debe enfrentar el mundo en todos sus sub­yugantes y peligrosos aspectos. Surge el impulso de abandonar la propia perso­nalidad, de superar el sentimiento de soledad e im­potencia, sumergiéndose en el mundo exterior. Sin embargo, estos impulsos y los nuevos vínculos que de ellos derivan no son idénticos a los vínculos pri­marios que han sido cortados en el proceso del cre­cimiento. Del mismo modo que el niño no puede volver ja­más, físicamente, al seno de la madre, tampoco pue­de invertir el proceso de individuación desde el pun­to de vista psíquico."

Alucino.
 
46: Soy gente de paz. No soporto las discusiones, los gritos me ponen enferma, y si está en mi mano, intento que las personas se lleven bien.


47: Con el salmón ahumado me pasa lo mismo que al Doctor Zoidberg con las anchoas.

48: No tengo muchos prejuicios con la música; si una canción me gusta, pues me gusta.

49: A veces duermo boca abajo, con la cabeza enterrada en la almohada y las piernas dobladas, disparadas hacia arriba, como una tienda de campaña.

50: El otro día me di cuenta de que nunca podré ser "madre joven". En el caso de que tuviera un bebé ahora mismo, ¡plop!, sería madre a secas, con mis 31 añazos, pero madre joven ya never ever.





Y chispum. ¡Vaya tochazo de post!


Edito: Me acabo de dar cuenta de que me repito más que el ajo. Alguna de estas "50 cosas sobre mí" ya las escribí hace un par de entradas, en el post de un premio. Ya decía yo que me sonaban. Pues ahora no lo cambio :P

lunes, 21 de julio de 2014

¡Nuevo premio!

 ¡Qué alegría, qué alboroto, otro perrito piloto! Tengo otro premio, me nominó ni más ni menos que Silvia, también conocida como El Duende de los Hilos. Sé que me repito más que un Petit Suisse de chorizo si digo que estas cosas me hacen mucha ilusión, pero es que es verdad, ¡los premios molan!





Las normas de este premio son las siguientes: 

1.- Agradecer el premio a quien te haya nominado y hacerte seguidor de su blog: Silvia, muchas gracias! Como tú dices, es genial que alguien se acuerde de ti y decida nominarte :)

2.- Responder a las 11 preguntas que te plantea el blog que te ha nominado. Éstas son las preguntas que plantea Silvia:

1. ¿De qué trabajo que hayas hecho te sientes más orgulloso/a?: Quizás del minion gigante amigurumi que le hice a mi hermano simplemente porque sí. Ahora que lo pienso, aún no lo saqué en el blog. ¡Me lo apunto como tarea pendiente!
2. ¿Cuánto tiempo dedicas (más o menos) a la semana a tu afición?: Depende de la época del año y del tiempo del que disponga. Últimamente llevaba meses sin tocarle a un fieltro ni a un ganchillo, pero anteayer hice unos broches que quería regalar a unas compañeras del gimnasio. En cambio tuve épocas en las que cosía casi a diario.
3. ¿Te gustaría probar alguna técnica que no hayas probado?: ¡Muchas, muchísimas! La aguja mágica, la arcilla polimérica, pintar algo con chalk paint, las hama beads...
4. Un consejo para tus lectores que quieran iniciarse:  Hay mucha gente que dice: "Uf, yo creo que a mí eso no se me da bien". ¡Inténtalo! Las manualidades enganchan, relajan, sirven de terapia, sirven para dar regalos hechos con tus propias manos, o llenar tu mundo de cosas bonitas. ¡Todo son ventajas!
5. ¿A qué lugar te gustaría viajar?: No suelo viajar, aunque me encanta, por eso me conformo simplemente con conocer nuevas provincias o pueblos que no visité nunca. Pero, soñando, soñando, me encantaría conocer Nueva York.
6. Defínete en una frase: (Uffff, qué difícil) Soy una persona tranquila, feliz la mayor parte del tiempo, y en continuo crecimiento.
7. ¿Quién te hizo picar con el gusanillo de las manualidades?: Mi madre y mi abuela cuando yo era pequeña. Mi madre me hacía vestidos para las Barbies, y yo la intentaba imitar envolviendo a las muñecas con unos trozos de tela amarrados con lazos. Mi madre me enseñó a ganchillar y mi abuela a calcetar. Luego vino el punto de cruz. Tuve un montón de juegos de estos que terminaban por "...nova": choconova, ceranova, alfanova, masternova (para tallar madera), tuve un telar pequeño y una tricotosa. Con esta última les tejí a mis hermanos una bolsa para guardar las canicas. Me gustaba dibujar e inventar técnicas. ¿Cómo no me iban a gustar las manualidades?
8. Una persona que te inspire: Todas las artesanas maravillosas con las que me encuentro en internet: la misma Silvia, Baballa, la chica de Mi Marrano Estrena Lazo, por supuesto mi amiga la Princess, y muchísimas más.
9. ¿A qué te dedicas actualmente?: Acabo de abrir una consulta de psicología. Un sueño que parecía muy lejano y que se está empezando a hacer realidad.
10. Un objeto al que le tengas mucho cariño: Una blusa que fue de mi abuela. Me la puse el día de mi cumpleaños y en la inauguración de mi consulta.
11. ¿Cual es tu momento preferido del día?: Tengo varios: los días que me tiene que venir a buscar mi madre para hacer recados o gestiones, me gusta esperar en el portal, ver cómo se acerca en el coche, y cuando me ve se parte de risa. Cuando me meto en el coche, puedo llevar un geranio en la cabeza, que siempre me dice: "¡Ooooh, qué guapa!" Otro momento que me gusta es acabar el entrenamiento en el gimnasio y ducharme. Y luego tener unos minutitos de tertulia con las compañeras en la puerta. También me gusta llegar a casa, pornerme el pijama, hacerme la cena y espatarrarme en el sofá con el portátil en las piernas. Y estos días que hizo sol, mi momento preferido fue pasar una horita a solas con mi ebook en la playa.


3.- Nominar a otros blogs (que tengan menos de 100 seguidores) y avisarlos de que han sido premiados.
http://ohmylittleprincess.blogspot.com.es/
¡Y cualquiera que esté leyendo esto y le apetezca contestar!

4.- Plantear 11 preguntas, para los blogs que has nominado.
Aquí voy a hacer trampita y repetir las preguntas de Silvia, porque en realidad sólo nomino a una persona y no se me ocurre a quién más nominar :P

1. ¿De qué trabajo que hayas hecho te sientes más orgulloso/a?
2. ¿Cuánto tiempo dedicas (más o menos) a la semana a tu afición?
3. ¿Te gustaría probar alguna técnica que no hayas probado?
4. Un consejo para tus lectores que quieran iniciarse.
5. ¿A qué lugar te gustaría viajar?
6. Defínete en una frase.
7. ¿Quién te hizo picar con el gusanillo de las manualidades?
8. Una persona que te inspire.
9. ¿A qué te dedicas actualmente?
10. Un objeto al que le tengas mucho cariño.
11. ¿Cual es tu momento preferido del día?


martes, 1 de julio de 2014

Koki´s living a celebration

Y el día llegó. El viernes mi consulta quedó inaugurada cual pantano.

Fue una celebración casi familiar, para amigos cercanos. Mi madre y mis hermanos trabajaron como cabestros elaborando diferentes pinchitos, y yo básicamente me encargué de dar saltitos nerviosamente por la cocina mientras mis hermanos cortaban jamón. También rellené unos volovanes.

Cuando empezó a llegar la gente, yo seguiría dando saltitos, pero no podía porque llevaba tacones y ya soy bastante pato incluso con bailarinas.

Salvando las distancias, me sentí como una novia durante su boda; está rodeada de gente a la que quiere, y su deseo sería poder estar con todos los invitados, así que anda (de nuevo a saltitos, con tacones y todo) de grupo en grupo, atendiendo a toda su gente lo mejor que le permiten los nervios.

Vinieron amigas de toda la vida. De esas amigas que, a pesar de llevar meses sin vernos, quedamos un día a tomar un café y es como si nos hubiéramos visto el día anterior. De esas con las que siempre salen temas de conversación de los compañeros de colegio, de la música que escuchábamos, de la ropa que nos ponían nuestras madres. De esas que siempre nos juramos mutuamente que no podemos pasar tanto tiempo sin vernos, que vivimos en la misma ciudad, leches.

Vinieron amigas a las que conocí de adulta, pero para mí la amistad no entiende de fechas. La amistad se mide en calidad, no sólo en cantidad de años. A una de ellas, que sabe quién es (M., hazte un blog!!), la conocí hace 4 o 5 años, no lo sé. ¿Qué más da la fecha? Lo importante es todo lo que vino después. Estuvo conmigo en los buenos momentos y en los malos, y yo espero haber estado en los suyos, y que sea así por muchos años.

Vinieron personas que empezaron siendo amigas de mi madre o mis hermanos, pero que ahora son amigas de la familia, y que también estuvieron en los momentos duros y en los felices.

Hubo gente que no pudo venir, y gente a la que no avisé porque sabía que estaban trabajando, o porque viven lejos, o ambas cosas. Hubo muchos que expresaron sus buenos deseos a través de todos los medios posibles. Eché de menos a personas que me gustaría que estuviesen.

En definitiva, estuve tan rodeada de apoyo, cariño y deseos de buena suerte que, con lo mística que soy a veces, sentí como si me rodease una burbuja que me protege. Como una chota estoy. Ya pasaron unos días, esto fue el viernes y hoy es lunes, y aún estoy con el subidón. Parafraseando a la Rubia, cago amor.

Os dejo con una foto de mi recibidor, la única que puedo poner del viernes, porque en todas las demás sale gente: 




Mariposas everywhere



jueves, 19 de junio de 2014

Entrada rápida

Hoy no tenía pensado publicar, pero acabo de descubrir algo que merece ser compartido.


Si sois seguidoras de Harry Potter, recordaréis la tercera peli, "Harry Potter y el prisionero de Azkaban". Era la tercera peli de la saga, aquella en la que los protagonistas dejaron de ser niños para pasar a convertirse en adolescentes.









Pues bien, mis queridas muggles; me acabo de dar cuenta de que esta peli tiene ya DIEZ AÑOS. Me voy al baño a llorar con Myrtle. ¡Quiero un giratiempo!

miércoles, 18 de junio de 2014

Premio: Best blog

Hace unos días, Aida, de Los Juegos de Dragona, me nominó al premio Best Blog. Hacía mucho que no recibía un premio de estos, y me hizo mucha ilusión :)

La imagen del premio es ésta, que ya decora mi barra lateral:




Las normas que hay que seguir al recibir el premio son, en primer lugar, responder a 10 preguntas, y en segundo lugar, contar 11 cosas sobre mí. A ello:
  1. ¿Cuál es tu libro favorito? Algunos de los que leí de pequeña y de adolescente, y que aún adornan mi estantería: Momo, Matilda, Rebeldes, Querido Nadie...
  2. ¿Cuál ha sido el mejor consejo que te han dado? Uno un poco contradictorio: "nunca sigas consejos". Porque si le haces caso, ya estás siguiendo un consejo, y entonces no le estás haciendo caso, y así hasta el infinito.
  3. ¿Te arrepientes de algo hasta ahora con respecto a la maternidad? Meeeeeec, error, esta pregunta no es para mí.
  4. ¿En qué te inspiras para escribir tus post? En mis vivencias diarias, en cosas que me hacen gracia, en manualidades que hago (aunque cada vez menos)...
  5. ¿Cuántos tiempo llevas con el blog? Desde el 29 de junio de 2010. ¡Santa Lilaina va a estar de cumple!
  6. ¿Cuál es tu juego favorito? El Gran Tabú. Os machaco a todos. Y los juegos de bailar de la Wii.
  7. ¿Invierno o verano? No es por llevar la contraria, pero me gusta la primavera, poder tomar algo en manga corta en una terracita. No soporto el calor fuerte, y el invierno no me disgusta, pero hay años en los que pienso que me van a salir branquias. Así que con la primavera me quedo. 
  8. ¿Cuál ha sido el lugar más bonito que has visitado? Me gustó mucho Taramundi, en Asturias, cuando lo visité haciendo una ruta de molinos de harina. Pero sobre todo estoy enamorada de los paisajes de Galicia.
  9. ¿Qué le desaconsejas a una madre primeriza? Esto lo voy a contestar, aunque yo no sea mami, y mi respuesta va en la línea de Aida: que no siga necesariamente el bombardeo de consejos que, aunque bienintencionados, pueden agobiarla. Le aconsejaría que haga en cada momento lo que crea conveniente y lo que le dicten el corazón y la razón.
  10. ¿Qué esperas de tu blog? Que me lea alguien, aunque sean 4 personas en total, y poder provocar al menos una sonrisa. Que me sientan cercana, casi como una amiga virtual. Que vuelvan a mi rinconcito como quien baja a la cafetería de la esquina a ver qué dice el periódico.
  11.  
     
Y ahora 11 cosas sobre mí (esto es lo más difícil):
  1. Mi primera palabra no fue "mamá", sino "reloj". Toma ya.
  2. Cuando yo tenía 13 años, mi abuela se encontró un gato casi recién nacido abandonado en la carretera. Nos lo quedamos, y al día siguiente dije que me encontraba mal, *cof cof*, no puedo ir a clase. Así que me pasé toda la mañana en bata tirada en el suelo jugando con Michiño mientras mi abuela salió a comprarle la camita, los biberones, la arena...
  3. Cuando tenía unos 9 o 10 años, un poni me pisó la espalda. Durante un tiempo tuve la marca de una herradura, pero después se me borró.
  4. Después de unos años sin atreverme a conducir, el mes pasado volví a coger el coche. Próximamente en el blog.
  5. Dicen que de pequeña era muy gracioso oírme hablar porque cambiaba la R por la L. Así que técnicamente mi primera palabra no fue "reloj", sino "leló".
  6. Me relaja un montón darme baños de espuma. Hasta que el agua se enfría y la piel se me arruga.
  7. No puedo poner lentillas porque en su día abusé de ellas, locuras de juventud, y ahora me hacen daño.
  8. Me acuerdo a menudo de mis años de universidad. En el colegio mayor pasé una etapa muy muy feliz.
  9. Me gustan las colonias con aromas afrutados, en ocasiones hasta empalagosos: frambuesa, sandía... Un día un taxista me preguntó si llevaba pasteles en la maleta porque cuando subí al coche olía a vainilla.
  10. Me pierde el dulce en todas sus formas: helados, chocolate, pasteles, gominolas... Mientras escribo estoy babeando como el perro de Pavlov. 
  11. Sé que aún os estáis preguntando cómo narices un poni me pisó la espalda.
Por último sólo me queda nominar a 11 blogs y recordarles las normas del premio (copio y pego directamente):
  • Nombrar y seguir a quien te ha concedido el premio.
  • Responder al cuestionario que os dejo y escribir uno nuevo para tus nominados.
  • Contar 11 cosas sobre tí.
  • Visitar el resto de blogs que han sido nominados junto al tuyo.
  • Nominar a otros 11 blogs (que tengan menos de 200 seguidores) e informarles del premio que le habéis otorgado.

Yo hice igual que Aida, y no cambié ninguna pregunta del cuestionario. Como casi todos los blogs que sigo superan con creces los 200 seguidores (y los que no, ya están nominados), nomino a todo aquel que lea este blog y quiera seguir la cadena. Eso sí, ¡quien lo haga, que me avise, porfi!

lunes, 16 de junio de 2014

Después de la tormenta viene la calma

Estoy de vuelta. Como dije hace unos días, tenía que dejarle el ordenador a un informático para que le hiciera una puesta a punto, y ya lo tengo conmigo otra vez; así que en cuanto termine este post voy a contestar los comentarios (sé que hay alguno pero aún no los leí) y pasarme por vuestros blogs.

Tengo novedades con respecto al tema de mi consulta: ya me concedieron el permiso (por fin), así que sólo me falta terminar un par de detalles y empezar a publicitarme como una auténtica chiflada. Legalmente ya puedo empezar a atender pacientes . Pero, como me dijo la asesora jurídica, me esperan unos primeros meses algo dificilillos con respecto a captación de pacientes, porque en julio y agosto "nadie se encuentra mal". Poco a poco. Sin hacer castillos en el aire ni cuentos de la lechera, confío en que con un poco de suerte y mucho, mucho, mucho, mucho esfuerzo, las cosas me van a ir bien a medio-largo plazo. Es el sueño de mi vida y voy a pelear con uñas y dientes por seguir montada en este tren y que siga en marcha.

Lo siguiente que voy a contar me cuesta mucho. No me gusta nada contar penas en el blog. Tengo malos días como todo el mundo, y en mi vida suceden cosas buenas y malas, pero las malas prefiero no contarlas en este espacio cursi, rosa y optimista. Desde que escribo aquí pasé varios momentos en los que la vida nos puso a prueba, momentos muy críticos. Cuando pasaba eso, simplemente dejaba de escribir unos días o ponía algo medio en clave más que nada para desahogarme. Pues hoy necesito desahogarme contándolo. Este fin de semana pasó una de esas cosas que te hielan la sangre y te hacen pensar durante unos segundos que el mundo es un lugar peligroso, que hoy estás y mañana no, y que la vida es una mierda. Una persona querida por la familia dejó flores en la carretera. Fue impactante, y duro, muy duro. Yo no soy religiosa, pero sí espiritual. En la carrera nos grabaron a fuego el espíritu científico, y yo lo tengo, pero también tengo la creencia de que las personas que se van nos cuidan desde donde estén. Y que están en un "lugar", no necesariamente el cielo, donde sólo hay paz. Me pueden contar lo que quieran, pero nunca nadie me va a quitar este pensamiento. Y por supuesto respeto profundamente tanto a los que creen que no hay nada como a las creencias de las diferentes religiones. Ésta es la mía, me aferro a ella y me ofrece muchísimo consuelo. Dentro del dolor, prefiero pensar en que esa persona ya no va a sufrir nunca más y sólo va a tener serenidad. Así que rápidamente aparté de mi cabeza ese pensamiento fugaz de que la vida es una mierda. La vida no es ninguna mierda. La vida es un regalo y está llena de momentos muy malos, malos, normales, buenos y muy buenos. Los buenos hay que disfrutarlos y los malos hay que vivirlos, no nos queda otra. Todo lo que nos pasa en la vida, lo bueno y lo malo, son lecciones y nos hacen aprender y madurar.

No voy a releer este post antes de darle a publicar, porque seguramente querría borrarlo todo. Ya me desahogué, así que adelante. Lo publico. Volveré estos días con mis posts chorras de siempre.

lunes, 9 de junio de 2014

Conversaciones de besugos (X)

 Tenía esta entrada en borradores desde hace más de año y medio, y no lo sabía. Pinchiño, no sé si de vez en cuando me sigues leyendo, pero no te libras de seguir haciendo apariciones estelares en mi blog. Se siente.



 Ñi


(Dos conversaciones con Pinchiño dormido)


Yo: Pinchiño, despierta, que te llaman al móvil.
Pinchiño: No, es el despertador de la Warner.


Yo: Pinchiño, levántate, que me voy a trabajar, y les tienes que abrir la puerta a los que vienen a leer los contadores del agua. Yo me voy ahora, tienes que quedarte levantado. ¿Me estás escuchando?
Pinchiño: Síiiiiiiiiii, que tenga preparados los contadores del agua.

Animales extraños comen cosas insólitas

Puede que después de leer este post empecéis a dudar de mi cordura y que penséis que soy la típica zumbada que eligió estudiar Psicología para arreglar su propia cabeza. No os culpo. Pero es que lo que os voy a mostrar hoy es tan freak que merece la pena ser compartido.


Hace poco me compré un disco duro externo porque me hace falta para trabajar. Ya puestos, decidí hacer limpieza en el portátil, volcar todos los archivos en el disco duro y llevarle el ordenador a un amigo informático para que me lo formatee y esas cosas que hacen los informáticos. Pues bien, dentro de la carpeta "Imágenes" me encontré una subcarpeta que se llama igual que este post: "Animales extraños comen cosas insólitas". Me sonaba el nombre de la carpeta. "Esto eran unos dibujos o algo así", pensé yo. Y no me equivocaba.



Resulta que hace unos años estábamos mi prima y yo con el Messenger (suena taaaan 2002 esta frase), y se conectó un amigo, que empezó a hablar con nosotras:

Amigo: ¿Qué tal? ¿Qué hacéis?
Mi prima: Acabamos de ver un gato azul comiendo un sandwich mixto.

"¿Por qué le dices eso?", le pregunté a mi prima. "Ni idea", respondió ella tan pancha. El chaval, lógicamente, mostró sus dudas al respecto:

Amigo: No me lo creo.
Mi prima: Tenemos foto.
Amigo: Quiero verla.

Como un disco rayado (¿rayado? me suena fatal), le volví a preguntar: "¿Por qué le dices eso?". "No sé, pero abre el paint y dibuja un gato azul comiendo un sandwich mixto, please". Y yo, que soy muy obediente, sobre todo cuando me encomiendan tareas absurdas, hice lo que me pedía. El resultado fue el siguiente:



Vimos un gato azul comiendo un sandwich mixto



Nuestro amigo nos tomó por imposibles, no entiendo por qué. Aprovechando que seguía conectado, y ya que la máquina de las burradas ya no tenía marcha atrás en nuestra cabeza, seguimos creando animales y enviándoselos. Supongo que nunca llegó a entender nuestra forma de ver el arte, porque al rato se desconectó.


Os presento al resto de criaturillas hambrientas:



Vimos una rana comiendo un helado de fresa




Vimos un delfín bebiendo cerveza con pajita



 
Vimos un hipopótamo bebiendo Fanta de limón



 
Vimos un pollito comiendo algodón de azúcar



 
Vimos una araña comiendo pizza



 

Vimos una hormiga comiendo espaguetis con palillos





Si después de esto no volvéis a leer mi blog y pedís una orden de alejamiento contra mí, lo entenderé.
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