lunes, 9 de junio de 2014

Conversaciones de besugos (X)

 Tenía esta entrada en borradores desde hace más de año y medio, y no lo sabía. Pinchiño, no sé si de vez en cuando me sigues leyendo, pero no te libras de seguir haciendo apariciones estelares en mi blog. Se siente.



 Ñi


(Dos conversaciones con Pinchiño dormido)


Yo: Pinchiño, despierta, que te llaman al móvil.
Pinchiño: No, es el despertador de la Warner.


Yo: Pinchiño, levántate, que me voy a trabajar, y les tienes que abrir la puerta a los que vienen a leer los contadores del agua. Yo me voy ahora, tienes que quedarte levantado. ¿Me estás escuchando?
Pinchiño: Síiiiiiiiiii, que tenga preparados los contadores del agua.

Animales extraños comen cosas insólitas

Puede que después de leer este post empecéis a dudar de mi cordura y que penséis que soy la típica zumbada que eligió estudiar Psicología para arreglar su propia cabeza. No os culpo. Pero es que lo que os voy a mostrar hoy es tan freak que merece la pena ser compartido.


Hace poco me compré un disco duro externo porque me hace falta para trabajar. Ya puestos, decidí hacer limpieza en el portátil, volcar todos los archivos en el disco duro y llevarle el ordenador a un amigo informático para que me lo formatee y esas cosas que hacen los informáticos. Pues bien, dentro de la carpeta "Imágenes" me encontré una subcarpeta que se llama igual que este post: "Animales extraños comen cosas insólitas". Me sonaba el nombre de la carpeta. "Esto eran unos dibujos o algo así", pensé yo. Y no me equivocaba.



Resulta que hace unos años estábamos mi prima y yo con el Messenger (suena taaaan 2002 esta frase), y se conectó un amigo, que empezó a hablar con nosotras:

Amigo: ¿Qué tal? ¿Qué hacéis?
Mi prima: Acabamos de ver un gato azul comiendo un sandwich mixto.

"¿Por qué le dices eso?", le pregunté a mi prima. "Ni idea", respondió ella tan pancha. El chaval, lógicamente, mostró sus dudas al respecto:

Amigo: No me lo creo.
Mi prima: Tenemos foto.
Amigo: Quiero verla.

Como un disco rayado (¿rayado? me suena fatal), le volví a preguntar: "¿Por qué le dices eso?". "No sé, pero abre el paint y dibuja un gato azul comiendo un sandwich mixto, please". Y yo, que soy muy obediente, sobre todo cuando me encomiendan tareas absurdas, hice lo que me pedía. El resultado fue el siguiente:



Vimos un gato azul comiendo un sandwich mixto



Nuestro amigo nos tomó por imposibles, no entiendo por qué. Aprovechando que seguía conectado, y ya que la máquina de las burradas ya no tenía marcha atrás en nuestra cabeza, seguimos creando animales y enviándoselos. Supongo que nunca llegó a entender nuestra forma de ver el arte, porque al rato se desconectó.


Os presento al resto de criaturillas hambrientas:



Vimos una rana comiendo un helado de fresa




Vimos un delfín bebiendo cerveza con pajita



 
Vimos un hipopótamo bebiendo Fanta de limón



 
Vimos un pollito comiendo algodón de azúcar



 
Vimos una araña comiendo pizza



 

Vimos una hormiga comiendo espaguetis con palillos





Si después de esto no volvéis a leer mi blog y pedís una orden de alejamiento contra mí, lo entenderé.

sábado, 7 de junio de 2014

Sofá y mantita: Awkward (la chica invisible)

No es ningún secreto que me encantan las pelis y series de temática adolescente. Un instituto, una chica popular, el club de deletreo, un chico deportista, cuatro tópicos más, y estoy entretenida durante horas.


Soy de la generación de Compañeros y Al salir de clase (aunque esta última no la veía). Me intrigaba un montón que los actores interpretaran a gente de mi edad cuando tenían como diez años más, yo no sé qué manía tenían en las series españolas de franpereizar a todos sus personajes jóvenes. Con Física o Química, que ya me pilló mayorcita, dejaron esa tendencia a un lado y cogieron a actores acordes con la edad que interpretaban aunque muchos actuaban peor que un gato de escayola. 


Hace unos meses, no recuerdo cómo ni por qué, descubrí la serie Awkard. En España la emitía la MTV (ni idea de si la seguirán emitiendo), con el subtítulo de "La chica invisible". Sin ánimo de spoilear, para mi gusto este subtítulo se queda obsoleto a partir del final de la primera temporada. No digo más.





Yo la empecé a ver online en castellano, pero en poco tiempo terminé los capítulos doblados y me puse a verlos en VOSE. He de decir que prefiero mil veces escuchar las voces originales, aunque a veces cuesta infinito entender a Tamara. Luego me explico.


Argumento y personajes: 


Jenna Hamilton tiene 15 años y va al instituto Palos Verdes High School (me encanta el nombre del insti). Suele pasar bastante desapercibida. En sus ratos libres escribe un blog. En un campamento de verano (creo recordar) se lía con Matty McKibben, uno de los chicos más guapetes y populares del instituto. Él, que al principio es bastante cenutrio, le pide que no se lo cuente a nadie, y claro, eso a ella le molesta.
Jenna recibe una carta anónima bastante chunga que le dice cosas muy feas. Un día, en el baño, tiene un accidente doméstico que hace que todo el mundo piense que intentó suicidarse. Le ponen un cabestrillo gigante y ya no puede pasar desapercibida aunque quiera.





Matty McKibben es un merlucillo que se huele los sobacos, pero que (vil spoiler) se acaba ganando el corazoncito de las espectadoras. Y es muy guapo.




Tamara es la mejor amiga de Jenna y está como unas maracas. Habla demasiado rápido y se inventa neologismos sin parar. O la amas o la odias. Si ves la serie en inglés, hay palabrejas suyas que están mal traducidas o mal explicadas (yo cada vez que entiendo una palabreja mal traducida de Tamara, me siento muy orgullosa de mi nivel de inglés de COU).





Ming es amiga de Jenna y Tamara. Siempre lleva algo puesto en la cabeza. Tiene tramas desternillantes, pero después de la tercera temporada desaparece. En realidad no aportaba mucho al argumento grupal, pero a mí me caía bien.





Jake Rosati. Al igual que el Jake de Crepúsculo, hará que las espectadoras se dividan en Team Matty y Team Jake. A mí me parece bastante insoportable. Y ese peinado es un NO. Yo soy Team Matty forever.





Sadie Saxton, la bitch por excelencia. Al principio me caía fatal, ahora es uno de mis personaje favoritos. La tía es una impertinente, hace daño a todo el mundo, dice las crueldades a la cara y aún se cree que le hace un favor a su víctima, ya que tras soltar sus perlitas dice "wou´re welcome" (de nada). Pero sus razones tendrá, no digo más.




Lacey y Mike Hamilton, padres de Jenna. Son unos padres jóvenes y enrollados y bastante desastres. Tuvieron a Jenna en su último año de instituto (así que deben de tener una edad parecida a la mía... OMFG)




Valerie Marks, la desorientadora del instituto Palos Verdes High School (no me digáis que no es genial el nombre del instituto). Está zumbada. Pero es una zumbada entrañable. Me encanta la amistad y la complicidad que tiene con la madre de Jenna. Es mi otro personaje preferido.


La serie va por su cuarta y última temporada en EEUU. Yo, gracias a la magia de Internet, la voy llevando al día con subtítulos.


Me encanta también leer los comentarios que escribe la gente en los portales de visionado directo tras ver cada capítulo. Algunas niñas son Team Matty, otras Team Jake, muchas odian a Jenna, otras odian la serie (¿y por qué la sigues viendo, criaturilla del espacio?), pero las que más gracia me hacen son las que dicen que la serie es súper realista, como la vida misma. ¿Comorr? En ese momento es cuando agradezco ser de mi generación. En mi época no pasaban esas cosas (léase con voz de vieja).


A lo largo de las temporadas van apareciendo personajes nuevos, pero no los incluyo aquí, no quiero desvelaros cosas. Los pequeñísimos spoilers que fui metiendo no influyen para nada en el caso de que la queráis ver.


Venga, confesad. ¿Alguna otra amante de la temática de instituto? ¿Soy la única pirada? ¿Sois Team Matty o Team Jake?

domingo, 25 de mayo de 2014

De palabrotas, juramentos y otras lindezas

Cuando era pequeñita, era muy repipi. Pero muuuy repipi. Mi repipismo llegaba hasta tal extremo que casi no decía "culo" ni "pedo". Mis hermanos, bromistas como ellos solos, decidieron gastarme una broma. Estaba yo tan pancha en la cocina desayunando chococrispis. Llegaron ellos, y me preguntaron si quería que aparecieran un montón de globos amarillos en el techo. Abrí los ojos como dos platos, y dije muy ilusionada que sí. El amarillo era mi color preferido y a todos los niños les gustan los globos que flotan hasta el techo, fuera cual fuera la oferta no la podría rechazar. "Tienes que decir caca-caca-caca", me dijeron ellos. "¡No!", dije enfadada. "Bueno, pues si no quieres que aparezcan los globos, no pasa nada", y se iban. "¡Espera...! ¡Caca, caca y caca!". "Ahora tienes que decir "culo-culo-culo". Dudé unos momentos. "Culo... culo... culo". "Y ahora, purrú-purrú-purrú" (un purrú es un pedo). "!Purrú... purrú... purrú!". Mis hermanos se fueron de la cocina corriendo y partiéndose de risa. Yo me quedé unos minutos mirando para el techo, hasta que la realidad me abofeteó en toda la cara y comprendí que los globos no iban a aparecer. Ese día comprendí que no podía creerme todo lo que oía, y que no pasa nada por decir cacaculopedopis. Otra de sus bromas preferidas era pedirme que dijera, muchas veces y muy rápido, "damier" o "ñoco", sólo para oír cómo sonaba una palabrota saliendo de mi boca. Yo me enfadaba muchísimo.



Por eso este post no va dedicado a las palabrotas que salen de mi boca, porque por suerte o por desgracia sigo siendo una cursi de manual y digo muy pocas. Sobre todo me sale alguna cuando el mobiliario y los utensilios de mi casa se confabulan para atacarme (ya sabéis, patas de mesas que mutilan meñiques de los pies, manillas de puertas que enganchan mangas de batas de casa, esquinas de muebles aficionadas a crear hermosos moratones...), y también me sale alguna cuando me tomo un par de cervezas. El resto del tiempo sólo me falta decir "chachiruli" para ser la Soraya de la serie Aída. Como me decía un amigo, "eres más cursi que un sacho con pegatinas". 



Para sustituir tan ricos vocablos de nuestro idioma, me suelen salir de manera natural cosas tan ridículamente repipis como "jolines", "ostris", "mecachienlamar" o "carambas". Y eso que en gallego también tenemos un amplio abanico de tacos perfectamente adaptables a cualquier conversación. Yo tengo la teoría de que las palabrotas clásicas en gallego suenan menos bestias. No es lo mismo un "mierda" que un "merda", que suena mucho más dulce, dónde va a parar. Pero digo que eso ocurre con las palabrotas clásicas, las típicas, porque merecen mención aparte los juramentos. Los juramentos en gallego pueden sonar mil veces más brutos que en otro idioma, además los hay extremadamente originales. Pongo varios ejemplos reales de juramentos oídos por mí. No son de los más brutos que existen, y creo que no hace falta traducción:


- "Vai cagar a Betanzos".


- "Que che foce o porco". 


- "Escapou como peido de puta". 


- "Me cajo en San José Obrero". 


- "Me cajo en San Petersburgo" (ésta es mi preferida para cuando ya no quedan más santos con los que jurar)


- "Me cajo nos santos eléctricos, na jasolina bendita e na concentración parcelaria".


- "Me cajo en tódolos santos metidos dentro dunha botella con San Pedro de tapón". 



Me gustaba mucho también una frase que decía un personaje que salía en Buenafuente, no recuerdo el nombre del personaje pero estaba interpretado por el que hizo del Chikilicuatre. Al hombrecillo este siempre le salían las cosas mal, y el pobre decía "me cago en mi mierda". Siempre me pareció una gran expresión de la frustración y una redundancia maravillosa.




Pero las reinas de las palabrotas, los tacos supremos, la gran hermosura de nuestro lenguaje, son las palabrotas inventadas. ¿Cómo que las palabrotas inventadas?, me preguntas mientras clavas en mi pupila tu pupila azul. Me explico.


Ciertos miembros femeninos de mi familia que no voy a identificar para que no se enfaden, pero ella sabe quién es (jojojo), no solían decir muchas palabrotas. Por eso, cuando se les iba a escapar alguna, empezaban a decirla, pero lo intentaban remediar terminándola de otra manera. Por ejemplo:


- "Jode...lín".


- "No te jod...oba".


- "Put...ñetera". 


- "Co...ngojos". 


Lo mejor viene cuando el enfado, el ímpetu o la indignación son tan fuertes que con una palabrota no basta, hay que mezclar dos. Ahí es cuando ocurre la magia y surgen joyas como éstas:


- "¡Cojoños!" (mi preferida del mundo mundial)


- "¡Cajaños!"


- "¡Cañaños!"


- "¡Joñeñes!"




Y por último, pero no menos importante, voy a contar una historia. En casa de mi abuela teníamos una lámpara como ésta:




Un día la mala suerte hizo que el foco auxiliar atacara a mi abuela al igual que a mí me atacan los muebles de mi casa, y acabó en su ojo. No fue grave, una pequeña quemadura superficial en el párpado. Ella, contándonos el suceso, dijo: "Y se me metió el foco en el ojo, y yo dije: ay, madre de mi alma, fíjate tú, cómo me quemé". Ataque de risa general en la familia. "Sí claro, abuela, seguro que dijiste eso al quemarte el ojo, seguro que no soltaste sapos y culebras". Desde entonces, en mi familia esas lámparas se llaman "aymadredemialmafíjatetú". Aún el otro día le dije a mi madre que tengo que comprar una bombilla para el aymadredemialmafíjatetú de mi despacho.



¿Y vosotros? ¿Tenéis alguna palabrota preferida? ¿Alguna inventada? ¿Algún juramento original?


jueves, 15 de mayo de 2014

Manifiesto naturalidad artificial

Como vicepresidenta adjunta ejecutiva del gabinete psicológico del movimiento naturalidad artificial recién nombrada que soy (hay que ver lo que nos gusta un título), os comparto el manifiesto que acaba de crear la loquiña de la Princess. ¡Me parece una iniciativa gamberra que puede ser muy divertida!


Pinchad en la imagen para poder leer el manifiesto:


http://ohmylittleprincess.blogspot.com.es/2014/05/manifiesto-movimiento-naturalidad.html?showComment=1400106465644#c6080231477076516841



¿Lo mejor? Que el movimiento NO consiste en darle la vuelta a la tortilla y mostrar sólo nuestra parte chunga. Podemos seguir mostrando nuestra parte cuqui, pero animándonos a que se vea también el otro lado. Que un día podemos ir divinas de vestidito y taconazo, y al día siguiente levantarnos con los ojos como un panda derritiéndose.




Así que venga, ¡a usar el hashtag #naturalidadartificialprincess! ¡Queremos divertirnos con vuestras aportaciones!

sábado, 10 de mayo de 2014

Descubrimiento de la semana: una web relajante

Muchas veces me pasa que me encuentro con pequeños tesoros en la red sin saber cómo, simplemente saltando de una página a otra. Así descubrí Noisli, una web en la que puedes escuchar diferentes sonidos para tener de fondo mientras estudias, trabajas, descansas...

Por ejemplo, puedes escuchar el sonido de olas del mar, del viento, de la lluvia, de un bar lleno de gente, de los grillos, del fuego... Mi preferido es el de la lluvia, y vosotros diréis: Koki, vives en Galicia, tienes lluvia para aburrir. Pues resulta que mi piso nuevo está tan bien aislado que no me entero de la lluvia. Ni de los vecinos, qué maravilla, sólo oigo a una niña pequeña a veces (y a un perro que ladra en la puerta de al lado cuando yo abro la mía. A veces lo vacilo haciendo sonar mi llavero de gato para que ladre por algo). Tengo unos vecinos muy discretos, pero el otro día me encontré a una en el portal y me sometió a una entrevista en profundidad, ya casi sabe más de mí que yo misma. Todos me tienen fichada por ser la nueva, pero yo aún no memoricé la cara de nadie. Creo que me estoy dispersando.

Los tres últimos sonidos de Noisli son ruidos blancos horribles. También hay un sonido como de agua cayendo a chorro, que ni me relaja ni nada (únicamente me da ganas de hacer pis).

Puedes activar varios sonidos a la vez o uno solo, y también se puede regular el volumen. Procura no poner todos a la vez si quieres mantener la cordura.

Además de poder escuchar los sonidos, el fondo de la web va cambiando de color paulatinamente, en teoría para relajarte por medio de la cromoterapia. Pero a mí me pone nerviosa, prefiero dejar la página minimizada mientras hago otras cosas.

El sonido de la lluvia también se puede escuchar en la web Rainymood, otra que me encanta. En sus redes sociales a veces recomiendan canciones para que las escuches al mismo tiempo que la lluvia, haced la prueba.



Molaría que esto de "descubrimiento de la semana" se convirtiera en sección fija, ¿verdad? Pero me conozco, así que no prometo nada (ya lo intenté una vez con la fallida sección "sofá y mantita" y ahí quedó).

Movimiento Naturalidad Artificial

No, no es un anuncio de un refresco ni de una base de maquillaje. Es una iniciativa que acaba de crear la Little Princess, y que consiste en lo siguiente:



¿Estás cansada de los blogs en los que sólo salen casas Pinterest sin un solo cojín fuera de lugar?

¿Harta de los selfies de chicas perfectas con piel de porcelana, Photoshop mediante?

¿Aburrida de esas fotos tan ideales que jamás podrás igualar con tu patatomóvil?

¿Estás leyendo esto con voz de teletienda?



Pues la Princess lo que reivindica es la naturalidad en estos mundos de Internet. Claro que nos gusta ver esos mundos perfectos, incluso a veces caemos en la tentación de participar en ellos (sin ir más lejos, hoy me llegó a casa la famosa falda a rayas blancas y negras que pedí por ebay, que la tiene todo el mundo pero sentí que la NECESITABA; Internet me crea necesidades absurdas).

No se trata de renegar de ese mundo chachipiruleta, que además es una monada y me enamora el alma, sino de mostrar también los Pistrositys nuestros de cada día, acompañados del hashtag #naturalidadartificialprincess. Yo ya aporté mi primer granito de arena en Instagram. ¡Os animo a echarle creatividad y a uniros al movimiento!

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